25 julio 2021

Sonata de la luna en Marrakesch


Cuando supe de la muerte de Carlos Cano lo sentí y me emocioné. Ya había tenido algún serio aviso para su corazón pero lo había superado. Quién sabe cuantas canciones-coplas nos habría regalado todavía de haber sobrevivido. A Carlos Cano, al que consideraba un cantautor más de la pléyade que surgió a comienzos de la transición, lo había visto en carteles anunciadores de recitales en colegios mayores, pero como yo ya tenía bastante con "mi Labordeta", me pasó bastante desapercibido. De alguna manera, resurgió con una fuerza tremenda acompañándome en el 88 camino de Lisboa con "María la portuguesa". Algún mes mas tarde pude verlo actuar en directo en las murallas romanas durante las fiestas del Pilar. En aquel tiempo comenzaba mi andadura junto a Mapi y pasó a formar parte de la banda sonora de aquella época. A partir de entonces, lo he escuchado con frecuencia y  muchas de sus canciones han pasado a formar parte del catálogo de mis "imprescindibles". La de esta entrada, la descubrí en un viaje junto al mar. Las notas del saxo crean una atmósfera tan íntima y mágica que resulta casi imposible no dejarse arrastrar y decirle a la mujer de tus sueños: "habibi", te quiero.

Letra

Te conocí de noche
en la ciudad de la adelfa blanca,
por la calle dormida
donde los hombres muerden las flores.
Yo cantaba al diablo
con la darbuka por la muralla
y andaba como un gato
por la medina de Marrakesh.

Estabas tan vistosa
y yo tan loco de madrugada
buscando entre las sombras
la melodía de los recuerdos,
en aquella taberna
donde la luna sólo era un sueño,
el sueño que tu boca
contra mi boca puso de pie.

¡Ay! como una estrella,
¡ay! cayó del cielo,
¡ay! con dos palabras:
Habibi. Te quiero.

Y todo el mar dentro de ti.
Y todo el mar fuera de mí.


Quien tiene prisa muere,
canta la luna por el desierto.
Yo lo aprendí en tu boca
en una noche turbia de besos
buscando en la Medina
el corazón de la adelfa blanca
por la calle dormida
donde tus ojos yo me encontré.

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16 julio 2021

Pare

Si hay algún músico español que ocupa una ancha franja de la banda sonora de nuestra vida (la vida de los boomers o por lo menos de la mía) es, sin duda alguna, Joan Manuel Serrat. Lo comencé a descubrir y a disfrutar en 1969 con su disco dedicado a Antonio Machado, aunque ya sabía de él por el "affaire" de Eurovisón y la canción "La, La, La".  Yo andaba entonces por los trece o catorce años. Vino después el viaje de estudios de sexto de bachiller acompañados por "Mediterraneo", pero entre medio ya se habían colado canciones tan míticas y entrañables como casi todas las de los LP's "La Paloma" y "Mi niñez". En estos discos están "Tu nombre me sabe a yerba", una canción de amor tan fresca como una cascada en Ordesa, o "Poema de amor", un derroche de ternura que nos versionaba Ángel o aquella que, sin saberlo, nos hacía cómplices de Pijoaparte soñando con esa "Muchacha típica" que estaba tan lejos de nuestro alcance. Después, mientras íbamos creciendo, Serrat seguía componiendo canciones que se iban almacenando junto a todos los recuerdos tan imborrables de la juventud. 


Comencé a descubrir no mucho más tarde al Serrat cantando en catalán, ahí están las vitalistas "Cançó de Matinada" y "Ara Que Tinc Vint Anys", tan extraordinarias como las que interpretaba en su lengua materna. El LP  "Serrat 4 (20 de Març)" que me grabé en el colegio mayor lo escuché una vez y otra también, casi al mismo tiempo que "Para piel de manzana". No me quiero olvidar de "Penélope" que sonaba en la sinfonola del desaparecido Bar Tirol los domingos de retirada acompañando el bocadillo de tortilla. Tampoco de "Decir amigo", la canción que cerraba el homenaje que nos hicimos los amigos de siempre cuando cumplimos los cincuenta. A "Mi niñez" siempre le agradeceré que me pueda transportar a la infancia perdida pero fácilmente evocada cuando la escucho.

Con el tiempo Serrat seguía componiendo e hizo muy buenas canciones, pero nosotros ya no éramos los mismos, ya no éramos aquellas esponjas que todo lo absorbían. "Hoy puede ser un gran día" estaba bien pero tuvo la desgracia de ser demasiado "utilizada" para levantar los ánimos del personal. Poco a poco íbamos perdiendo la pista a Serrat, ya no nos sorprendía con sus novedades,  ya hacía algún tiempo que habíamos perdido la inocencia y comenzábamos  a estar de vuelta. Publicó "El Sur También Existe", que no puede compararse con los discos dedicados a Machado y a Miguel Hernández. Sin embargo, la poesía de Benedetti conectaba con nuestra "incipiente madurez" y nos gustaban  aquellos juegos de palabras: "¿y por qué no te quedas? no me lo digas dos veces ¿y por qué no te quedas?".

Serrat hasta hoy ha seguido componiendo, cantando y haciendo giras. El día menos pensado desaparecerá y le lloraremos, estoy seguro de ello. Hemos tenido una inmensa suerte de que nos haya acompañado tanto tiempo y de que todavía viva. Serrat, para muchos boomers, ya forma parte de nuestro ADN (ya sé que suena horrible, pero...).

De tantas canciones, he elegido para esta entrada una canción en catalán: "Pare" porque ha sido la última canción de Serrat que, a pesar de estar compuesta en 1973, me emocionó no hace demasiado tiempo. 

Pare

Pare
Digueu-me què
Li han fet al riu
Que ja no canta
Rellisca com un barb
Mort sota un pam
D'escuma blanca
Pare
El riu ja no és el riu
Pare
Abans que torni l'estiu
Amagui tot el que és viu
Pare
Digueu-me què
Li han fet al bosc
Que no hi ha arbres
A l'hivern
No tindrem foc
Ni a l'estiu lloc
On aturar-nos
Pare
El bosc ja no és el bosc
Pare
Abans de que no es faci fosc
Ompliu de vida el rebost
Sense llenya I sense peixos, pare
Ens caldrà cremar la barca
Llaurar el blat per les enrunes, pare
I tancar amb tres panys la casa
I deia vostè
Pare
Si no hi ha pins
No es fan pinyons
Ni cucs, ni ocells
Pare
On no hi ha flors
No es fan abelles
Cera, ni mel
Pare
Que el camp ja no és el camp
Pare
Demà del cel plourà sang
El vent ho canta plorant
Pare
Ja són aquí
Monstres de carn
Amb cucs de ferro
Pare
No, no tingeu por
Digueu que no
Que jo us espero
Pare
Que estan matant la terra
Pare
Deixeu de plorar
Que ens han declarat la guerra
Padre (traducción) 
Padre
Decidme qué
Le han hecho al río
Que ya no canta
Resbala como un barbo
Muerto bajo un palmo
De espuma blanca
Padre
Que el río ya no es el río
Padre
Antes de que vuelva el verano
Esconda todo lo que tiene vida
Padre
Decidme qué
Le han hecho al bosque
Que no hay árboles
En invierno
No tendremos fuego
Ni en verano sitio
Donde resguardarnos
Padre
Que el bosque ya no es el bosque
Padre
Antes de que oscurezca
Llenad de vida la despensa
Sin leña y sin peces, padre
Tendremos que quemar la barca
Labrar el trigo entre las ruinas, padre
Y cerrar con tres cerraduras la casa
Y decía usted
Padre
Si no hay pinos
No se hacen piñones
Ni gusanos, ni pájaros
Padre
Donde no hay flores
No hay abejas
Ni cera, ni miel
Padre
Que el campo ya no es el campo
Padre
Mañana del cielo lloverá sangre
El viento lo canta llorando
Padre
Ya están aquí
Monstruos de carne
Con gusanos de hierro
Padre
No tengáis miedo
Decid que no
Que yo os espero
Padre
Que están matando la tierra
Padre
Dejad de llorar
Que nos han declarado la guerra

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